martes, 22 de enero de 2013

Azar, suerte y otros factores

"La suerte favorece sólo a la mente preparada."Isaac Asimov



Últimamente tengo la sensación de que se han acumulado noticias con un factor común, que me han llevado a esta reflexión que hoy os propongo.
La expectación mediática y política ante la decisión de Adelson referente al lugar que elegiría para "bendecirnos" con su (no tan magnífica, finalmente) inversión. El hecho de que la Sra. Aguirre se dejara la piel apoyando e incentivando este proyecto mientras se sigue recortando en personal y servicios en los pilares más básicos para nuestra sociedad, como son la educación y la salud. La convicción con la que se dirigieron a los ciudadanos para explicarnos el grandísimo filón que va a resultar tener un megacasino en nuestra ciudad.
Recientemente, la Lotería de Navidad que nadie puede perderse porque practicamente cae en herejía popular. Poco después, la del Niño porque bueh, total ya...alo mejor ahora tenemos más suerte, vamos a probar (y a dejarnos ahí bastante dinero).
Las Quinielas, el Euromillón, el "Cuponcito", la "Primitiva"...mira, este último nombre sí que se ajusta bastante a la sociedad obsesionada con que el azar, los astros o "loquesea" externo a nosotros, va a sacarnos de los apuros.
¿Por qué creemos, en general, que un golpe de suerte va a sacarnos del hoyo en vez de actuar y emprender un nuevo camino? ¿Por qué esta forma de pensar tan traicionera como tradicional que nos hace confiar más y dejarnos el dinero en "Loterías y Apuestas del Estado" en vez de en un curso de formación que pueda mejorar nuestra situación REALMENTE?
Quizá tenemos que evolucionar como país, perder miedos, alejar complejos y sentir que podemos hacer cosas por nosotros mismos. Lo que me asusta es comprobar cómo los que nos gobiernan actualmente ( y también los anteriores), actúan también siguiendo criterios de otros, poniendo excusas sobre lo que pasa fuera, no responsabilizándose de NADA. Si eso es lo que vemos en los que tienen el destino de nuestro pais en sus manos, ¿cómo vamos a confiar en nuestras posibilidades?
¿Cómo es posible que en los Centros Culturales, pagados con la contribución de todos los ciudadanos se ofrezcan clases de "Croupier" o "Pole Dance" (baile con barra vertical) y que éstas tengan más demanda que cursos de informática o escuelas para emprendedores? Seguramente han pensado que son posibles puestos de trabajo para Eurovegas. No sé si esto ocurriría en paises como Francia o Alemania pero tengo la sensación de aquí tenemos las prioridades cambiadas. Es como si hubiéramos asumido que España será un gigantesco parque temático para el ocio europeo, como si hubiéramos tirado la toalla para ofrecer nuevas alternativas.
¿Cómo es que siendo uno de los paises punteros en el desarrollo de energías alternativas (gracias sin duda al envidiable clima del que gozamos, con más días al año de sol y centrales eólicas), no se empiece a formar a gente en este campo, por ejemplo para poder trabajar?
Me surgen muchas preguntas, como veis, quizá me falta información pero a primera vista no entiendo esta actitud de autoincapacitación. Es dañina y nos autodestruye como país.





Creo que parte de la respuesta está en que tiene que operarse un verdadero CAMBIO interior para que dejemos de lanzar balones fuera, para que dejen de ser factores externos los que condicionen nuestra vida. Claro que la suerte ayuda, estar en el momento adecuado en el lugar preciso...pero para llegar a ese punto, hay que entrenar la atención, es clave estar atentos e interpretar las señales que por ejemplo nos da inequívocamente nuestra sabia intuición.

En estos tiempos, tenemos que aprender que no podemos dar nada por sentado, ni en las relaciones ni con nuestra vida profesional...con NADA. El otro día leí una frase que me encantó y creo que tiene que ver con esto: "A menudo encontramos nuestro destino en los caminos que tomamos para evitarlo".
La vida nos va poniendo a prueba, nos muestra caminos que a veces nos empecinamos en obviar, preferimos permanecer en la "zona de confort" aunque sepamos en el fondo de nuestro corazón que no nos está ayudando a crecer y mejorar, que nos está estancando hasta que empieza a atufar a podrido.
Deberíamos ser más valientes porque estoy convencida de que todo lo que ocurre tiene un motivo, y si abrimos nuestra mente, acabaremos por entender cual es el aprendizaje que debemos llevarnos de cada vivencia, sobre todo de las desagradables que es de las que más se aprende.



Hay que distinguir entre suerte y azar. El azar es algo fortuito, meramente casual (como la Lotería). La suerte en cambio tiene un matiz, una búsqueda, se persigue, se la atrae.
Necesitamos suerte en la vida, cómo no...pero no dejemos nuestro destino en manos de un sólo factor: la perseverancia, la confianza, el valor, la constancia; son valores que sin duda nos pueden acompañar para emprender cualquier acción y desde luego son más duraderos que la efímera ilusión de un billete de lotería, un cupón o unos dados.


El vídeo que os dejo hoy, me ha dejado impresionada y con la clarísima sensación de que uno tiene su día escrito. Vais a ver muchos casos en los que, afortunadamente no les "tocaba" aunque evidentemente tenían casi todas las papeletas...
¡Que lo disfrutéis y...BUENA SUERTE!! ;-)
SUERTUDOS

lunes, 7 de enero de 2013

Regalar con amor y sin fecha


La manera de dar vale más que lo que se da.
Pierre Corneille


¡¡Por fin terminó la Navidad!! Entendedme, no es que sea la típica intelectualoide petarda con complejo de Mr. Scrooge en "Cuento de Navidad", pero si no fuera por el entusiasmo contagioso (por no decir "pegajoso") de los pequeñuelos, estas fechas no tendrían ningún sentido para mí.

Observo gente enloquecida cargada de bolsas y estresadísima preparando cenas, comidas y desayunos. Quejándose constantemente de lo caro que es todo pero con la compulsión enfermiza de la compra constante. Parece que hay que comer mucho, beber mucho, comprar mucho...¿y compartir?
 
Parece que en el fondo se ha olvidado la esencia de estas fiestas, pasar tiempo en familia, compartir experiencias e ilusión. Cuando profundizo en conversaciones con personas de confianza, todos llegamos a la misma conclusión, parece que se come sin ganas, se comparte sin alegría y se regala sin cariño. Puro compromiso, pura tradición.
 
Por no hablar de la confianza casi patológica en el azar (que no la suerte)...esas colas que muchísimas personas han esperado durante horas para conseguir un número de lotería en una Administración determinada, y cuando no toca, pues nada: "probaremos suerte en la del Niño". Y así hasta el infinito. 
En fin, este tema es tan controvertido como interesante y lo dejaré para el siguiente post con el fin de no salirme mucho del asunto que hoy nos ocupa: el acto de regalar.


Al igual que en cumpleaños o fechas determinadas por los comercios, en Navidad parece que hay que regalar por decreto. Normalmente, acabamos corriendo, en el último momento esperando estar inspirados para acertar. Lo que suele ocurrir es que ese día no encontramos lo que estamos buscando.
En cambio, hay otras ocasiones en que vemos algo que alguien cercano a nosotros necesita pero no es la "fecha requerida"...¿por qué no sorprender a las personas que nos importan con un regalo a destiempo? Parece absurdo que el cariño tenga que demostrarse en días prefijados. de hecho puede ser la excusa perfecta para alegrarle el día a quienes queremos. El gesto de regalar de este modo tiene valor por su espontaneidad, por la sinceridad con que se hace, porque demuestra que tenemos presente a esa persona. Y todos sabemos que no hacen falta los regalos caros ni grandes. Basta con interesarse por conocer al otro, observar e intuir.

Ya sabemos que recibimos lo que damos, es una Ley universal y todo el que entrega con Verdad sabe que el acto de generosidad es más satisfactorio para el que lo ofrecen que para el que lo recibe. Pensar en los demás nos engrandece, ayuda a estrechar lazos con nuestra gente y nos hace menos egoistas y más nobles.





Contadnos vuestras experiencias, ¿no habéis disfrutado más buscando y entregando un regalo que recibiéndolo? ¿Cual es el regalo que más os ha llegado al corazón?
Gracias por esperarnos y seguirnos, es muy alentador saber que hay personas a las que les gusta leer este humilde blog.

Os dejo dos vídeos ilustrativos del tema de hoy:
- la canción de Drexler "Todo se transforma", escuchad bien su letra: Todo se transforma
- el monólogo de Miki Nadal sobre lo polémico de algunos regalos... Los regalos
 
 

lunes, 26 de noviembre de 2012

Vencer el miedo, ayúdate con la respiración

Dejamos de temer aquello que hemos aprendido a entender
Marie Curie


¿Quién no siente o ha sentido alguna vez miedo? Esa sensación ancestral y necesaria que nos salvaba la vida y que puede convertirse en una patología. El miedo es imprescindible para vivir, lo fue para nuestros antepasados y lo sigue siendo porque nos alerta del peligro. La diferencia está en que en nuestra civilización occidental del bienesar, vemos el peligro en todas partes, incluso donde no lo hay.
 
Ahí es donde el miedo se convierte en enfermedad, nos bloquea, nos derrumba, interfiere en nuestra vida normal y acabamos por boicotearnos.
El primer paso para superar un miedo es reconocerlo y respetarlo. Por algo está y se manifiesta. Conviene observar y explorar porque está queriendo decirnos algo.
Una vez que reconocemos y sopesamos el obstáculo, hay que averiguar cómo enfentarse a él. Si por ejemplo nos entran palpitaciones y sensación de ahogo al entrar en un espacio cerrado, podemos hacer unos ejercicios de respiración y relajación antes de entrar en un edificio. Para esto se requiere una introspección previa, un "darse cuenta" que abre nuestra conciencia y nos va guiando por nuevos caminos.
 
 
 
Una herramienta clave para mitigar los efectos del miedo es la respiración, esa conexión con la vida...si logramos controlarla y focalizar nuestra atención hacia ella, lograremos un cambio en los niveles químicos de adrenalina y catecolaminas que activan el estrés y la ansiedad. Esto producirá una modificación en nuestra reacción, en vez de descontrolarnos y dejarnos llevar por la emoción negativa, la respiración nos devuelve las riendas de la situación, otorga tiempo y espacio para pensar con claridad.
Si los habeis vivido, recordareis que los episodios de pánico y los ataques de ansiedad vienen asociados a una respiración rápida y entrecortada, por lo que, al imponer con el autocontrol un ritmo más lento, desactivamos (al menos en intensidad) la señal de alerta  química que desata todo el proceso.
 
 

 
 
El miedo es una reacción básica de autoprotección común a todo ser humano y animal. No debemos avergonzarnos de sentirlo. Un buen modo de enfrentarse también es observar atentamente todos los síntomas que nos invaden pero sin dejarse llevar por el pánico. Sé que resulta más fácil decirlo que hacerlo, pero todos en algún momento hemos resuelto casi intuitivamente una situación de terror: en la infancia, ante nuevos retos, ante una enfermedad, teniendo que hablar en público o al subir a un avión.
Debemos aceptar y comprender nuestros miedos para poder superarlos.
 
 
 
 
 
Os dejo de regalito este tema de Rosana que hay que escuchar bien y sobre todo aplicarse a esa actitud que dejamos en la niñez de vivir día tras día, disfrutando de cada paso y afrontando cada escollo. Con la máxima siempre de "confiar, esperar, aceptar y agradecer".
"Sin miedo las manos se nos llenan de deseos, que no son imposibles ni están lejos" (Rosana)

lunes, 8 de octubre de 2012

Los peligros de la "hiperconexión"

Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo sólo tendra una generacion de idiotas.
Albert Einstein


El asunto de internet y las redes sociales está preocupando cada vez más y más pronto a muchos padres. Los niños demandan cada vez antes un móvil o una cuenta de correo para poder chatear con sus amigos.
La gran cuestión para muchos es qué hacer, si resistirse a la tendencia generalizada o mantenerse firme en lo que considera mejor. De entrada va a depender mucho de las circunstancias: padres separados, niños que van y vuelven solos del cole, etc. Eso sólo puede calibrarlo cada padre y/o madre.
Hay padres que justifican su tolerancia a que tengan móviles (o cuentas en redes sociales) con 10 o 12 años porque sino, van a ser unos desadaptados a los que los demás van a apartar...bueno, nuestra infancia está cargada de momentos en los que algunos tenían cosas que nosotros no y viceversa. Sinceramente, no creo que nada de eso traumatice a los niños. Lo que sí es importante es que sepan vivir con tolerancia la frusración de no tener siempre lo que quieren en el momento que lo quieren. No pasa nada, esto es un aprendizaje para la vida.
Por otro lado, si finalmente llegamos a la conclusión de que es "necesario" (lo escribo entrecomillado porque todos sabemos qué es lo realmente NECESARIO, pero en fin), es bueno que se hagan responsables, que les enseñemos el uso racional de esas herramientas, que les mostremos el camino de la privacidad y la importancia de la misma. Que no se sobreexpongan innecesariamente y, sobre todo, que no pierdan el norte de su vida por estar permanente conectados con otros. Lamentablemente, en los ejemplos que vais a ver más abajo, muchos niños y jóvenes (y muchísimos adultos) no disfrutan del momento presente, sea el que sea, porque están constantemente conectados a una pantalla, contando dónde están, qué hacen, con quién...pero no VIVIÉNDOLO realmente. En algunos casos se está perdiendo el respeto por el interlocutor que tenemos enfrente, al que ignoramos en pos de un dispositivo que nos conecta con los 500 amigos que parece que hay que tener para ser una persona de éxito. ¿No os parece todo muy loco? ¿No creeis que está en nuestra mano también educar en este ámbito para que ni nosotros ni futuras generaciones caigamos en esta patología hipercomunicativa?

Aquí os dejo esta reflexión que me gustó mucho de Emma González-Baizan al respecto:

"Las generaciones venideras padecerán Conectividad Morbida, pues para su estatura acumularan sobrepeso de megas (y eso no se arregla haciendo deporte con la Wii). Los niños han de aprender a cantar antes de tener un iPod, leer mil cuentos antes que tener una biblioteca en iTunes.
Deberíamos enseñarles a nadar, y después ya navegaran por internet. Y aprender a mirar a la gente a la cara, en vez ver de perfiles en facebook.
Sería conveniente que pasaran la varicela, antes de que su ordenador coja un virus. Y aprender el nombre de todos los animales, previo al manejo del ratón. Tienen que tener dientes para morder una manzana,antes que cualquier producto de Apple.
Los niños deberían disfrutar de la infancia antes de crecer."
 



¿Ha llegado ese día que anunció Einstein?


Una taza de café


 




Charlando en el restaurante





Disfrutando LA BELLEZA del Museo




Encuentro agradable en la cafetería





gozando un dia de playa





En el estadio..apoyando su equipo




Divirtiéndose con la novia



Disfrutando la ciudad en el descapotable


 




Que pena da, ¿verdad? Resulta patético y raro, desde luego es dificil acostumbrarse a ver que las personas que están juntas no se miran a los ojos...¿qué forma de relacionarse es esta en la que nos importa más lo ausente o contar lo que estamos haciendo que disfrutar de la compañía y de la vida?
Me encantaría conocer vuestra opinión y leer vuestros comentarios y reflexiones al respecto.

Os dejo dos videos, el primero es cortito pero contundente y necesario:
Si no lo haces en tu vida normal, ¿por qué lo haces en internet?

Este corto que ya ha sido premiado habla de los peligros y susceptibilidades del whatsapp:
Whatsapp doble check




















 






miércoles, 26 de septiembre de 2012

Aprender a educar

Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.

Anónimo

El pasado sábado recibí uno de esos fantásticos e inesperados regalos de la vida. Iba a tomarme un café con mi buen amigo Manuel en un lugar precioso, un café-librería llamado "La fugitiva". Cuando entramos, ví sentado en una de las mesas a Fernando Savater, todo un referente para mi en el mundo de la educación y la filosofía. Inmediatamente quise hablar con él sobre el libro que estaba leyendo "Ética de urgencia", pero la verguenza me superaba.
Justo en ese momento se levantó y subió a la tarima que la librería prepara cuando los autores quieren presentar su obra a los lectores. Nosotros no sabíamos que allí, a esa hora, Savater iba a charlar sobre su obra con las apenas 15 personas que estábamos ahí. En cuanto se sentó y nos sonrió, me entregué a la sencillez de sus palabras, a su fino sentido del humor, a su sabiduría y al sentido común que desprende a la hora de hablar de muchos temas de actualidad: educación, crisis, capitalismo, redes sociales,igualdad...
 
Explicaba algo que puede sonar políticamente incorrecto pero con lo que coincido plenamente: debemos educar para la independencia y el pensamiento libre, esas deberían ser las bases. A lo largo de mi experiencia clínica, he podido comprobar lo dañinas y contaminantes que son las relaciones de dependencia emocional. Claro que tenemos que ayudar y orientar a nuestros hijos, pero hay una tendencia muy fuerte a hacerles las cosas sin hueco para que puedan aprenderlas, con el tiempo y a medida que van haciendose mayores, tienen cada vez más capacidad para hacer y pensar por si solos aunque estemos siempre ahí para guiarles. Pero hay algo más tremendo, y es la dependencia que los padres desarrollan hacia sus hijos, cargándoles así con una mochila emocional llena de miedos y expectativas que no son suyos, sino herencia de unos padres inseguros, asustados y dependientes. No quisiera con esto echar la culpa de todos los males a los padres (cuestión que muchas veces se me reprocha), sino invitar a una reflexión íntima para el autoconocimiento. Si empezamos por ser conscientes de algunos aspectos que podemos mejorar y nos ponemos a ello, veremos como todo alrededor empieza a moverse, se trata del simple pero potentísimo "efecto mariposa".
 
 
 
 
He visto niños y niñas que, desde muy temprana edad se sienten en el deber de corresponder a determinadas expectativas de cariño o bien que directamente piden a gritos a sus padres que les pongan límites. Son niños que se sienten muy inseguros porque quienes les rodean no son firmes y no les dan confianza. Algunos padres y madres se niegan a aceptar que no siempre podemos caer bien a nuestros hijos, que no somos sus "coleguitas" y que nuestra labor es otra: somos la brújula que orienta en este mar caótico que es la vida, los límites constituyen la barandilla que necesitan para no caer en el vacío.
 
Decía Savater que, cuando habla con adolescentes y jóvenes, les dice que no se fien siempre del que les da la razón, que educar es de algún modo frustrar para que el otro crezca. Los educadores somos como esa pared que necesita la enredadera para crecer, ese apoyo y guia fundamentales para que sigan su camino. Diferenciaba entre dictadura y autoridad, explicando que el dictador quiere mantener siempre a la gente como niños, sin capacidad ni libertad de pensamiento. En cambio la autoridad ayuda al niño y al joven a rebelarse contra lo que no quiere y a luchar por lo que cree.
 
Me gusta especialmente cuando habla de las redes sociales, en la necesidad esencial que supone educar a nuestros menores en esos ámbitos. Cuando los jóvenes le preguntan su opinión sobre Twitter, por ejemplo dice: "Cuando una persona se configura para expresarse en 140 caracteres, cuando se habitúa al dicterio o al insulto, pierde la capacidad para la argumentación, que es la médula del pensamiento. Creo que sería bueno que la educación presentase cierta resistencia a este tipo de comunicación y siguiese formando a los alumnos en la argumentación".
Desde luego, no se trata de demonizar a las redes sociales, a las que siempre he defendido como una fantástica herramienta de difusión de ideas y comunicación con semejantes, sólo creo que no hay formación previa para enfrentarse a un mundo tan complejo y peligroso (sobre todo para los menores) en el que esconderse tras una pantalla e inventarse una personalidad puede llevar a algunas personas de mala fe a cometer todo tipo de tropelías: acoso, maltrato psicológico, etc.
 
 
 
Os recomiendo vivamente la lectura de "Ética de urgencia" y si teneis hijos adolescentes, os animo a que lo leais conjuntamente ya que se trata de una lectura muy amena en forma de preguntas que le hacen los chavales y sus respuestas. Podría constituir un estupendo ejercicio de comunicación y debate sobre temas que seguro les interesarán a vuestros hijos.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Cómo se dibuja a un niño


Crecí con los poemas infantiles de Gloria Fuertes, de hecho fue mi primer acercamiento al mundo de la Poesía. Ahora vuelvo a tenerla cerca porque la aprenden los peques en el cole...
Así que he querido homenajear a esta mujer especial desde el blog porque aunque no sean las mejores, desde luego  se percibe mucho cariño y mucho corazón en lo que escribía. ¡Gracias Gloria!
 
 
 
 
Cómo se dibuja a un niño
(Gloria Fuertes)

Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.
Pintarle mucho flequillo,
- que esté comiendo un barquillo -;
muchas pecas en la cara
que se note que es un pillo;
- pillo rima con flequillo
y quiere decir travieso -.
Continuemos el dibujo:
redonda cara de queso.

Como es un niño de moda,
bebe jarabe con soda.
Lleva pantalón vaquero
con un hermoso agujero;
camiseta americana
y una gorrita de pana.
Las botas de futbolista
- porque chutando es artista -.
Se ríe continuamente,
porque es muy inteligente.
Debajo del brazo un cuento
por eso está tan contento.

Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.

 




viernes, 7 de septiembre de 2012

Vuelta al cole


Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.

Confucio



La expresión de "vuelta al cole" se ha generalizado para niños y adultos cuando se acaban las vacaciones. Asi que, tengo la esperanza de que este post cale hondo en los padres/madres para que transmitan buen ánimo a sus hijos a la hora de encarar el nuevo curso.
Como ya lo he comentado en el blog unas doscientas veces, no importa que me repita más que el ajo...la actitud que tengamos los padres ante nuestra propia "vuelta al cole" va a pesar infinitamente más que toda la larga lista de ventajas que les recitemos: volver a ver a sus amigos, aprender cosas nuevas, acudir a las actividades extraescolares, etc, etc...
Normalmente, nos expresamos con enorme fastidio y resignación en los últimos días de las vacaciones, utilizando expresiones como "se acaba lo bueno". Esto, aunque no nos lo parezca, a los niños les chirría bastante porque no pueden comprender que los adultos (esos que según ellos hacemos siempre lo que queremos) decidamos "sufrir" en nuestra vida laboral.
 
 
 
 
Desde luego que los trabajos no suelen ser un camino de rosas, pero sería muy interesante valorar (hoy en día más que nunca), que somos afortunados por tener un empleo. Intentar buscar aspectos positivos de nuestra vida profesional no sólo nos va a ayudar a sobrellevar el curso que recién empieza, también seremos capaces de transmitir la alegría por el trabajo bien hecho a nuestros hijos.
 
Muchos niños tienen un bajón de ánimo bastante fuerte en el comienzo del curso: sienten que no van a poder con ello, les espanta volver a la rutina, tienen miedo al fracaso...tenemos que estar atentos a estas señales cuanto antes. Si el niño se muestra apático, ansioso o irascible, hay que buscar la causa de su desvelo. A veces son problemas de autoestima, otras porque hay compañeros en el colegio que les hacen sentir mal y otras porque tienen miedo de los profesores o de reacciones de los padres si suspenden. Si nos sentamos a hablarlo desde el principio, incluso explicándoles que a veces a nosotros nos inquietan cuestiones parecidas, abriremos esa puerta de la comunicación tan necesaria como difícil.
Es importante acompañarles en este proceso, hacerles saber que el aprendizaje consiste también en errar, que equivocarse y fracasar forma parte de su desarrollo y que por eso no serán castigados, eso sí, tenemos que hacerles ver que tienen que intentarlo y dar todo de sí mismos.
Por el camino, sin duda, aprenderemos algo de nosotros mismos, nos daremos cuenta de algunos miedos que arrastramos y que nunca es tarde para enfrentar. Pero sobre todo, podremos afrontar el nuevo curso con la ilusión de un niño que huele sus libros nuevos, prepara su material a estrenar y se pregunta que le deparará este año.
 
 
 
 
¿A todos nos gusta ESTRENAR algo, ¿verdad? ¿Qué tal si estrenamos temporada y actitud? ¿Por qué no pensar que podemos sorprendernos con nuevos y mejores retos? ¿Y si liberamos nuestra mente de nubes negras y oscuros prejuicios sobre los demás y sobre nosotros mismos y dejamos paso a la luz? Ya sabemos que lo importante no es lo que nos pasa sino cómo gestionamos lo que nos pasa así que, pensemos en lo positivo de la vuelta a la rutina y seamos capaces de transmitir alegría por el futuro a nuestros pequeños, al fin y al cabo y pese a la prima de riesgo, el mundo sigue girando y nosotros seguimos respirando.
 
¡¡BIENVENIDOS!!